Semana de la música

CÓMO NACE:

La idea de preparar la semana de la Música surgió en el curso 2013 /14, curso en el que comienzo a trabajar como especialista de música.

 Melómano desde que tengo uso de razón,  me planteo dar una vuelta de tuerca a la enseñanza tradicional;  combinarla tal y cómo a mi me gustaría que me la enseñasen si yo en lugar de profesor fuera un niño.    Lo primero que me queda claro es que “mis alumnos no recordarán con el paso de los años ni bemoles ni tostones”  que les haya podido enseñar  por mucho que sea música. Sin embargo, si los convierto a ellos en protagonistas; si además les hago que vivan experiencias musicales en primera persona, esos momentos seguro que no los borrará tan fácil el paso del tiempo.

Esta manera de pensar, me empuja a mirar más allá. El siguiente  paso para que  la música no  se quede solo en la asignatura de clase, es mostrar todas las disciplinas musicales; que puedan vivenciarlas sin salir de la localidad.

Así pues, con el fin de promover todas las actividades locales que tengan que ver con la música,  surge el  proyecto. La finalidad, no es otra que acercarles a los alumnos el amplio abanico de posibilidades que ofrece la música (culturalmente, profesionalmente, como hobbie, estimulación, etc) y cada uno decida hasta donde la quiere llevar. Cosa que con tan solo una hora a la semana (en el mejor de los casos) sin ayuda sería imposible abarcar.

Esta es un poco la filosofía…

Los colectivos que tienen que ver con la música en Alfaro (escuela de música, profesores de instrumentos, academia de baile, de canto, danza, etc.) Apenas tenían contacto con los colegios. Como mucho el típico folleto para que se apunten (como otra extraescolar más); el cual la mitad de las veces ni lo leían los padres o los alumnos los tiraban. Con la idea clara de sentir en primera persona surge ir a visitarles en sus lugares de trabajo y también abrirles nuestro centro para que nos cuenten lo que hacen. Dentro de nuestro horario lectivo.

Lógicamente, no solo los profesionales tienen cabida en nuestra clase, las familias aficionadas,  son los siguientes a los que pido su participación. Es tanta la ilusión que contagian que no veo proyección mejor.

Los propios alumnos, son también protagonistas en los bailes, haciendo conciertos didácticos a sus compañeros u otros.  Hay avances pero debemos hacer partícipes a todos. Debemos seguir progresando. De ahí nacen todos los concursos.

El siguiente grupo con el que me apetece contar, son personas de fuera de la localidad que convivan y /o  vivan de la música.  Esta ampliación proporciona una motivación tal,  que lo mejor es agrupar todas estas actividades de manera organizada y con una temporalización donde todo encaje.

Lógicamente, las clases de música también siguen su curso pero con una meta donde la ilusión por llegar es palpable, surge el darle un nombre. Las clases cogen otro aire ya que todos quieren llegar a ese momento. Para mí lo más importante, es que para llegar a esa semana de la música, todos han sido los protagonistas de su propio aprendizaje y esa semana es como la recompensa, el premio para disfrute por todo su esfuerzo. Tocar, cantar, bailar algo que llevan tanto tiempo preparando bien merece un evento con esta finalidad.

EVOLUCIÓN:

Como bien podemos imaginar, desarrollar algo así resulta muy complicado.  En su origen se realizaba la última semana de junio con clase por la mañana y tarde. Las tardes calurosas permitían realizar todo tipo de actividades y además como broche final a una semana fantástica teníamos el festival de Infantil.

Tras varias ediciones, vimos el agobio en docentes y alumnos por ser fechas de exámenes hacían que no disfrutáramos al máximo. Incluso hubo alguna edición que hubo que mover una semana por coincidirles con  evaluaciones externas.

Decidimos que al final del segundo trimestre sería la fecha idónea para sacar el máximo partido. Una actividad así no se puede llevar a cabo si no fuera por la implicación del equipo directivo y de todo el profesorado. Con este cambio acertamos y además podíamos encajar en nuestro cole con las insignias musicales dentro del colegio.

Primer trimestre: Bailes del Pilar.

Segundo trimestre: Semana de la música.

Tercer trimestre: Festival Infantil. Lipdub

Una vez fijada la semana, cada año se ha ido evolucionando. Corrigiendo  áreas de mejora en determinadas actividades musicales y añadiendo nuevas. Siempre con la misma filosofía, que los alumnos disfruten y muestren sus cualidades musicales. 

BACKSTAGE:

Las horas que siempre se han intentado coger para esa semana  eran plástica (por esta junto a música dentro de expresión artística) y educación física (por tener mucho relación en determinados ámbitos).

La semana de la música ha prosperado gracias a los alumnos, pero sobre todo gracias a la disponibilidad de compañeros a prestar sus horas aunque no fueran de música.

Si bien es cierto, que para este curso 19 / 20 quedaba en el aire, por las dificultades organizativas que conlleva. Al final, con la sensación que los alumnos  no merecían perderse algo tan bello. Se pensó un proyecto, no tan extenso. “Jornada musicales”. Menos  ambicioso, pero con la esencia de la Semana de la música. Esto fue el empuje para  darnos cuenta que era necesario crear una comisión  si queríamos que esto funcionase. De esa comisión renace la semana de la música como el ave fénix.  Seguirá el proyecto,  con la misma ilusión,  pero totalmente renovado.

Mismo capitán, pero con una nueva tripulación para seguir disfrutando en nuestros viajes musicales.